Granada: Escapada de fin de semana.

Como habéis visto a través de las redes. El fin de semana pasado nos escapamos a Granada.
En esta ocasión mi acompañante no fue Cristian , sino mi madre, (otra viajera empedernida) que se apunta a un bombardeo 🙂

Volamos desde Oviedo con una pequeña escala en Madrid, y aprovechándonos de las buenas tarifas que ofrece esta temporada Iberia Express, pudimos encontrar el billete por 69 euros cada una ida y vuelta.

Nuestro hotel elegido fue el Marquis Urban, en la zona de realejo. Un hotel no muy grande, pero con unas habitaciones amplias y luminosas y una terraza muy bonita en la azotea.
He de decir que el mes de mayo, casi podríamos considerarlo temporada alta en Granada. Las temperaturas son ideales para recorrer la ciudad, y al coincidir varias fiestas locales en éste mes… (Cruces de Mayo y Corpus), se nos hizo realmente costoso encontrar una habitación en la ciudad que no sobrepasara nuestro presupuesto.

Hotel Marquis Urban.
Nuestra Habitación.
Terraza del hotel en la azotea.

Llegamos al aeropuerto de Granada a las 13:00 H. Para llegar a la ciudad, la forma más cómoda y barata, es el bus del aeropuerto. Su precio es de 3 Euros por persona y hace varias paradas. Sale del parking del aeropuerto 20 min después de la llegada de un avión al aeropuerto así que no hay problemas con los horarios. En algo más de media hora nos bajábamos en la calle Gran Vía (Parada Catedral) y en 5 min más estábamos en nuestro hotel.

Horarios bus aeropuerto.

Nuestro planning para ese día era visitar la Alhambra durante la tarde. Así que después de dejar el equipaje, salimos en busca de un sitio donde comer algo y un cajero de la Caixa donde poder imprimir nuestras entradas, que ya habíamos comprado anteriormente a través de internet.

Caímos por casualidad en uno de los bares de tapas más conocidos de Granada. “Los Diamantes”. Hay varios por toda la ciudad así que no os costará mucho dar con él.
Pedimos 2 cervezas, y con ellas nos venía un plato exquisito de arroz con calamares. Además de eso, aprovechamos para pedir una fritura de pescado y berenjenas fritas….

Estaba todo delicioso. La zona de la barra del bar Los Diamantes está enfocada al tapeo, si quieres comer en condiciones (como era nuestro caso), debéis de sentaros en las mesas largas que hay repartidas por el local. En nuestro caso, compartimos mesa con Alejandra y Germán, 2 taxistas simpatiquísimos.
Charlamos con ellos durante la comida y nos recomendaron varios lugares y bares que visitar… Pero somos unas apasionadas del flamenco… así que después de la recomendación de Alejandra… nos pusimos en contacto con una cueva del Sacromonte para comprar las entradas para el espectáculo de esa misma noche.

Antes de eso, nos dirigimos a la Alhambra para comenzar la visita. Precio de la entrada (15 euros).

Impresionante, el entorno era precioso… y los jardines no podían estar más bonitos y cargados de flores. Paseamos por todo el recinto visitando todo lo posible antes de que nos llegara la hora que teníamos programada para entrar a los Palacios Nazaríes.

Jardines.

Palacio de Carlos V.

Palacios Nazaríes. 

Repujados en todas las puertas.

Preciosas vistas de la ciudad.

Vistas desde la puerta de la Justicia.

Vistas de la Alhambra desde fuera.

Cuando salimos del recinto eran cerca de las 7 de la tarde, así que nos dijirímos al barrio del Albaicín y visitamos el mirador de San Nicolás. Callejeamos durante un buen rato, asombradas por la grandeza de muchos de sus Carmenes.

Un Carmen, es una construcción típica de Granada. Son grandes casas situadas en las colinas del Albaicín y también en el Realejo (barrio de Granada dónde se encontraba nuestro hotel), tapiadas por un muro, que, en su interior, cuentan con jardín y muchas veces huerto. Se dice que la mayoría de ellos tienen la misma parcela de vivienda que de jardín.

Poco después, regresamos al hotel y desde allí nos fuimos directas al Sacromonte para ver el espectáculo flamenco en la Cueva La Rocío. Los precios rondan desde los 20 a los 50 euros, dependiendo del horario del espectáculo, de si queréis cenar allí, etc.

He de decir, que no era partidaria en un primer momento de contratar un espectáculo en el Sacromonte, ya que muchas veces nos habían dicho, que no eran lo suficiente…que no íbamos a ver flamenco, sino más bien un cojo la manzana, muerdo la manzana y tiro la manzana con dos taconeos, que para la mayoría de los turistas ya era de admirar.

Tengo que reconocer que, no se si todos los espectáculos de la zona tienen la misma calidad, pero, desde luego que el nuestro estuvo a la altura de lo que esperábamos. Todos los bailaores eran extraordinarios, al igual que la cantaora y los músicos (guitarra y caja).

Entrada a las cuevas.

Uno de los bailes del espectáculo.

La verdad es que pasamos un rato genial esa noche y nos quedamos con ganas de ver mucho más…

Llevábamos en pie desde las 6 de la mañana que habíamos salido de Oviedo. Así que ya nos tocaba descansar, para poder volver a disfrutar de la ciudad al día siguiente.

Durante el segundo día, aprovechamos para conocer la ciudad, recorriendo el casco antiguo. De camino a la catedral, tuvimos la suerte de encontrarnos con una caravana de carretas que salían ese mismo día hacia el Rocío.

Dos calles más abajo nos encontrábamos con la catedral. La plaza es preciosa y aunque el edificio en sí, está algo encajonado entre las callejuelas… es imponente.

Catredal de Granada.

Callejones estrechos. Realejo.

También aprovechamos para comprar sus famosas aceitunas machacás, en uno de los muchos puestos que nos encontramos por las calles.

Al rato, nos vimos metidas en el mercado de artesanía. Varias calles estrechas repletas de pequeñas tiendas con carácter árabe donde comprar regalos y souvenirs. Dimos un pequeño paseo y nos dirigimos a la calle Navas para comer.

La calle Navas es una de las calles más famosas de Granada para salir de tapas. Está repleta de bares y las terrazas bordean el empedrado de arriba a abajo. Con cada consumición te ponen una tapa, con lo que mucha gente no llega a sentarse en un sitio para comer… se va pasando de una terraza a otra y cuando te das cuenta te has tomado 3 cañas y estás comido. Todo un lujo ya que cada consumición suele costar entre 2 y 3 euros.

Retomamos la caminata después de comer y nos dimos cuenta de la variedad de suelos de la ciudad. En cada barrio, el suelo era distinto y aprovechamos para fotografiar todos los que pudimos. Nos pareció algo muy curioso.

La verdad que a cada esquina que girábamos nos sorprendíamos. Cada poco nos encontrábamos con una nueva plaza, un par de bancos, un naranjo, una fuente… tenían un encanto especial… y el olor a jazmín se percibía en cada rincón.

Regresamos a casa enamoradas, por eso no nos extraña que el verso de Francisco A. De Icaza se haya hecho tan popular.

Dale limosna mujer, que no hay en la vida nada, como la pena de ser ciego en Granada.

1 comentario en “Granada: Escapada de fin de semana.

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